Delikia ha puesto en marcha junto a Aspanaex un proyecto de reutilización de sacos de café que transforma un residuo de su operativa en nuevas piezas textiles elaboradas en los talleres ocupacionales de la asociación viguesa. La iniciativa se ha estrenado con una edición limitada de 200 bolsas numeradas a mano y ha permitido evitar que más de 200 kilos de residuo textil terminen en vertedero.

La colaboración enlaza la economía circular y la inclusión social. Los sacos, procedentes de la actividad cafetera de Delikia, adquieren una segunda vida en los talleres de Aspanaex, donde se convierten en bolsas artesanales dentro de un proceso adaptado a las capacidades de cada participante y orientado al aprendizaje, la convivencia y la integración laboral.

La elección de sacos de café para este proyecto no es casual, ya que Delikia ha hecho de este producto uno de sus ejes de diferenciación en el mercado, con su proyecto para llevar el café de especialidad a oficinas y máquinas automáticas, habiendo sido la primera empresa del sector vending en incorporar un barista para supervisar procesos y recetas.

En el caso de Aspanaex, la alianza se apoya en una estructura con larga implantación en Vigo. La asociación trabaja desde 1963 a favor de las personas con discapacidad intelectual en la provincia de Pontevedra y cuenta, entre otros recursos, con un centro ocupacional en el que desarrolla talleres y actividades de ajuste personal y social. Ese marco es el que permite trasladar el proyecto desde una simple reutilización de materiales a una iniciativa con contenido formativo y ocupacional.

En la operativa de Delikia, pues, a partir de ahora el  saco deja de ser un sobrante logístico para integrarse en una acción que conecta marca, sostenibilidad, inclusión social e impacto local.